Colordle te pide reconstruir un color que estuvo cinco segundos en pantalla. Cuando el objetivo desaparece solo te queda la memoria: ajustas los canales rojo, verde y azul uno a uno e intentas dar con el mismo tono. El mismo color se abre en todas las pantallas de la sala, así que todos persiguen el mismo objetivo.
Cómo funciona
Al empezar la ronda el color objetivo llena un cuadrado grande y se queda 5 segundos. Luego desaparece y su lugar lo ocupan tres barras: R, G y B. El objetivo se sortea en el rango 30-225, así que nunca es negro puro ni blanco quemado; cada ronda da un color realmente distinguible.
Tras enviar, el juego espera a los demás. Cuando todos están, el resultado se abre y tu color aparece junto al objetivo. Ese lado a lado hace obvio el fallo: normalmente un canal está cerca y otro bien lejos.
Puntuación
Tu puntuación es la distancia en el espacio RGB. Cuanto menor la brecha entre tu tripleta y la del objetivo, mejor. Cuando todos envían, se clasifica por cercanía: primero +3, segundo +2, tercero +1. Aunque nadie lo clave, la ronda siempre produce un ganador.
Por qué la memoria de color es débil
El ojo separa millones de colores, pero la memoria guarda un color como categoría, no como valor. Cinco segundos después recuerdas "un azul tirando a turquesa", no los números exactos de ese azul. Además los canales RGB no son perceptualmente iguales: el verde carga con la mayor parte del brillo y el azul con casi nada. Fallar el canal azul por 20 unidades apenas se ve; el mismo fallo en el verde rompe el color a la vista.
Consejos
Fija primero el matiz, después el brillo. Decide si el color es cálido o frío dentro de los cinco segundos; los valores vienen después.
Encuentra el canal dominante. En la mayoría de los colores un canal manda claramente. Colócalo primero y mueve los otros dos en relación a él.
En tonos apagados, junta los canales. Los colores lavados suelen tener los tres valores cerca.
No cambies el brillo de la pantalla a mitad de ronda. Las condiciones en que viste el objetivo deben ser las mismas en que adivinas.
Confía en la primera impresión. Toquetear las barras demasiado te aleja de lo que de verdad recordabas.